Las URL son lo que nos permite acceder a las páginas web en Internet y existen prácticamente desde sus orígenes. Ahora, sin embargo, Google pretende acabar con ellas, bajo el argumento de que así la navegación podrá ser más segura.

La solución de Google fue presentada el pasado septiembre por un grupo de miembros del equipo de seguridad de Google Chrome. No es que quieran transformar radicalmente el funcionamiento de internet pero sí que pretenden introducir una nueva manera en qué el navegador te redireccione a una web en concreto. Y, de paso, librarse así de las URL cada vez más largas y complejas y los casos de phising que se suceden a su alrededor.

Según recogen en Wired, la responsable de seguridad usable de Chrome, Emily Stark, explicó el pasado martes en una conferencia en Bay Area Enigma que la compañía está dando los primeros pasos en esta dirección.

Su objetivo, explicó Stark, no es provocar un gran caos eliminando las URL, sino dificultar el acceso a las páginas web a los piratas informáticos, que actualmente sacan partido de la confusión existente entre los usuarios de internet sobre la identidad de las webs.

Actualmente, las URLs más complejas son un campo abonado para las estafas online, ya que con ellas pueden crear un enlace malicioso que parece que lleve a un sitio legítimo, pero que en realidad nos dirige a una página de phishing. Estos piratas también diseñan páginas maliciosas con URL parecidas a las reales, con la esperanza de que las víctimas no se den cuenta, por ejemplo, de que están en G00gle en lugar de Google.

Las URL más complejas son un campo abonado para las estafas online

Por eso, el equipo de Chrome ya está trabajando en dos proyectos que quieren poner las cosas más claras a los usuarios.

”De lo que estamos hablando es de cambiar la forma en que se presenta la identidad del sitio”, explica Stark a Wired. “Las personas deben saber fácilmente en qué sitio están, y no deben confundirse y pensar que están en otro sitio. Y no tendría que hacer falta tener un conocimiento avanzado de cómo funciona Internet para ello”, añade.

Los esfuerzos del equipo de Chrome están centrados en descubrir cómo detectar las URL que parecen desviarse de la práctica estándar. Para ello se basan en una herramienta de código abierto llamada TrickURI, que ayuda a los desarrolladores a verificar que su software muestre las URL de forma precisa y coherente.

Google trabaja en unas alertas para avisar de las URL que parezcan fraudulentas

Además, también están trabajando para crear avisos que alerten a los usuarios de Chrome cuando una URL parezca potencialmente fraudulenta. Las alertas aún se encuentran en fase de pruebas.